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Por: Ambrosio del Varo/ Titulo en tramite

 

Apenas han pasado unos días de la victoria tricolor en EDOMEX y el secretario de Educación, Aurelio Nuño,  está firme en el cargo y aunque muchos lo ven como el AS bajo la manga de EPN para la candidatura presidencial, Aurelio (pa´los cuates) dice que no lo alborota el canto de las sirenas.

Nuño esta tenso, pero experto en comunicación política aparece relajado, el conflicto  con la dirigencia magisterial de la CNTE no disminuyó sus aspiraciones, el pequeño desliz que tuvo al decir “ler” tampoco enterró su vida política, al contrario lo anterior le curó su amnesia y es que ha recordado de bote pronto que es poblano.

La entrevista se dio en República de Argentina #28, de la CDMX.

Ahí el Subsecretario de Planeación, Evaluación y Coordinación, Otto Granados Roldán, operador político nato y uno de los encargados de apuntalar el proyecto Nuño, me recibe efusivo.

OG.- Don Ambrosio, siempre es bueno contar con amigos tan cultos y buenos en la ciudad de Puebla.

AV.- Don Otto, es mejor contar con amigos como usted, pero no me diga que soy bueno: pues hombre bueno tira a pendejo.

 

Ambos reímos.

 

OG.- Mire, Don Ambrosio, nuestro amigo el secretario Aurelio Nuño quiere que lo entreviste, quiere que toda la clase política poblana sepa de él y quien mejor para esta misión que usted.

AV.- Sera un honor entrevistar a este magnífico muchacho y mejor funcionario.

 

Sin más rodeos el secretario hizo su aparición.

En camisa de mangas de algodón PIMA peruano y una corbata inglesa - Drake’s – el secretario me abrazó efusivamente, me palmeó la espalda y me dijo: “Eres un tipazo, Ambrosio.”

 

AN.- Adelante, amigo, hablemos de todo.

AV.- ¿Qué pasa con los priistas tradicionales, que no te dejarán pasar?

AN.- Es cierto, son voces inconformes derivadas de la fiebre electoral que se avecina, pero son los menos, esta situación la han aprovechado algunos grupos políticos que quieren llevar agua a su molino, pero no hay que hacer olas, ellos saben quien tiene el poder y quien tiene el dinero y entonces saben quien tiene el control.

AV.- ¿El presidente EPN negociará con ellos?

AN.- No vamos a ceder aunque  pidan sangre y espectáculo, serán el partido quien fijará las reglas  no las bravuconadas, además, el ala tradicional del PRI está en decadencia, es un priismo viejo y rancio que solo quiere su maicito.

AV.- ¿Y la próxima asamblea?

AN.- La próxima asamblea será histórica, se tumbarán los candados que limitan la participación ciudadana en el partido, esas ideas cuadradas de “años” de militancia y haber tenido cargos anteriores en el partido serán borradas.

AV.- ¿Eso te hará presidenciable?

AN.- Me hace presidenciable la preparación y el amor que le tengo a este país, pero antes que presidenciable, soy poblano, orgullosamente poblano, mi familia se estableció en Puebla a inicios de siglo, ahí por el museo del ferrocarril se encuentra una empresa familiar a la que acudía desde niño, ahí crecí.

AV.- Pero pensé que habías nacido en la CDMX.

AN.- Es de humanos equivocarse, Ambrosio, pero ya lo sabes, Soy orgullosamente poblano, me encanta el mole, las cemitas y las chalupas.

AV.- ¿Por qué rumbo vivías?

AN.- Eso no importa, pero en el futuro me gustaría vivir por el rumbo del cerro de Loreto, desde ahí se ve una ciudad imponente.

AV.- ¿Tu camino me recuerda al que camino hace años, Manuel Bartlett, quien fuera un hombre que influía en el presidente, Miguel de la Madrid, de ahí paso a despachar a la SEP para después brincar a la gubernatura de Puebla , aun cuando se tenía la creencia de que era tabasqueño?

AN.- Es la ruta del poder, no hay nada inmoral ni ilegal, además recuerda que en política, la moral vale para pura madre.

La entrevista fue interrumpida por un pequeño contingente de revoltosos que decían ser de la CNTE y gritaban desde las afueras de la oficina.

 

“no somos uno, no somos diez, pinche Nuño cuéntanos bien”

“no somos uno, no somos diez, pinche Nuño cuéntanos bien”

 

Nuño se levantó de inmediato, se asomó discretamente por los ventanales y dijo en tono festivo: Aquí les tengo su negociación, y es de este tamaño…

 

 

Otto y yo reímos a carcajadas.

 

Aurelio Nuño salió de inmediato a recibir a una bola de reporteros que buscaban tlacoyo y chayote.

Otto Granados me dio un abrazo y una cajita madera que traía rotulado: Aurelio Nuño S.A. de C.V, Puebla, pue.  11 Norte 1406, colonia Centro.

 

Lo que traía adentro era una dotación de dulces típicos poblanos: camotes, tortitas de santa clara, muéganos, alfeñiques y unos gaznates, pero entremetido había un pequeño donativo para este humilde columnista y una tarjeta que decía: Cómprese con esto unos tlacoyos y administre mi reputación.

 

Sonreí y recordé cuando de pequeño mi abuelo me llevaba a comprar material a la maderería nuño y veía a Aurelio jugar con sus carritos.

 

No cabe duda de que es poblano es poblano…

 

PERIODISMO FICCIÓN