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Margarita, la beneficiaria

En una semana, dos de los tres punteros para la candidatura del PAN a la Presidencia en 2018 se colocan en el tocadero público, amenazados por el descrédito

 

Primero fue el presunto enriquecimiento inexplicable de Ricardo Anaya. Y ahora el supuesto espionaje de Rafael Moreno Valle hacia Enrique Peña Nieto y otros políticos.

En una semana, dos de los tres punteros para la candidatura del PAN a la Presidencia en 2018 se colocan en el tocadero público, amenazados por el descrédito.

Si ambas revelaciones se confirman, o como chisme y aunque no sean del todo ciertas pegan en la opinión pública, la beneficiada es Margarita Zavala.

Si nos apegamos a la tesis de buscar al culpable en donde está el beneficiario, deberíamos suponer que quienes alientan las descalificaciones de Anaya y de Moreno Valle son los afines de la exprimera dama.

Y eso no significa otra cosa que a falta de un acuerdo entre las cúpulas azules –los tradicionales, los neopanistas y los pragmáticos– el costo que pagará el PAN por este quiebre puede ser elevado. Irreparable.

Hay quienes advierten que para entender el juego hay que analizar de cerca a aquellos que mueven los vientos en favor de Margarita, quien dicho sea de paso es la puntera en las encuestas azules y la única que le compite a Andrés Manuel.

Serían los mismos que en 2006 y  2012 operaron las estructuras del PRI y PAN, para frenar, “haiga sido como haiga sido”, la entrada de López Obrador a Los Pinos.

Bajo este supuesto, la urgencia sistémica sería dejar injugables, políticamente hablando, a Anaya y Moreno Valle para que Margarita fuera la única opción.

Porque hasta antes de las revelaciones patrimoniales de Anaya y del espionaje de Moreno Valle, lo que se asomaba era una fractura que obligaría a la exprimera dama a buscar una candidatura independiente.

Y esa escisión no solo pegaría en la línea de flotación electoral del PAN, sino que dificultaría cualquier alianza entre los grandes para debilitar al puntero de Morena.

Pero aunque el análisis sea claro y con lógica, en la práctica ni Anaya ni Moreno Valle se van a quedar cruzados de brazos.

Y a menos que existan otras amenazas sobre sus patrimonios, los que antes eran adversarios dentro del mismo partido podrían acabar aliándose para defenderse de los que buscan sacarlos de la jugada y dejarle toda la cancha azul a Margarita. 

Pero la puntera en las encuestas azules no está manca y si viene una reacción personal sobre Zavala no duden que ella y los suyos también operarán para impedir que le descarrilen su proyecto 2018. 

El conflicto se ubica en los compromisos pactados con su presidente Anaya para garantizar que el “joven maravilla” amarre la postulación antes de la elección interna.

También en el apoyo que signifique para otros panistas la  guerra que su jerarca le hiciera al PRI. ¿Van todos a la batalla?

Y ni qué decir de que existan las pruebas para demostrar que Moreno Valle hizo lo mismo que en 2010 hizo Peña Nieto, cuando sorprendieron a su hombres de la seguridad colgándose de los teléfonos de Manlio Fabio Beltrones. ¿Casualidades?

CEL