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Traición en el Palacio de Charlie Hall

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Escribe Adán Morales / @adangio

 

La noche del 1 de Julio de 2018, Claudia Rivera Vivanco, festejaba el triunfo de AMLO en la Presidencia de la República y el de ella como Presidenta Municipal de la 4ta. Ciudad más importante del País.

En ese momento ya tenía claro quienes la acompañarían en la ruta de su gobierno, ahí figuraban en el cuadro titular: Andrés Viveros, Javier Palou, Ollin Rivera y Liza Aceves (una académica de la BUAP que le dio clases de Economía y con la cual había forjado una lealtad a prueba de todo: de dinero, de ambiciones, de chantajes, de cochupos, de proyectos personales…)

Desde el inicio no todos hicieron click.

Sin embargo acordaron que todos trabajarían a favor del proyecto de su nueva Jefa: Claudia Rivera.

Desde su privilegiado y poderoso lugar que es la Secretaría del Ayuntamiento, Liza, peleó algunas posiciones dentro del primer equipo y le fueron concedidas, pero los malos resultados   lograron el cese de sus recomendados.

Directores de área, Regidores, Secretarios, personal de confianza y otros más, desfilaron por la oficina de la Presidenta para quejarse de la poderosa e intratable funcionaria.

Sin embargo se toparon con la negativa presidencial y todo siguió igual, pero eso a Liza no le importó; hoy hay señales que indican que Liza ha roto los pactos y los códigos; su lealtad hacia su jefa y amiga está en entredicho.

Liza ha dinamitado su relación con los regidores de MORENA y de manera ‘sospechosa’ ha pactado con los regidores panistas: Enrique, Augusta y Jacobo ¿Tendrá algo que ver las reuniones que ha tenido con el ex alcalde azul , Eduardo Rivera Pérez?

En los pasillos del cabildo existe el ‘rumor’ (y ya sabemos que cuando el rio suena: agua lleva) de que la Secretaria ha puesto a disposición de un alto funcionario estatal la agenda personal de los regidores a quienes ‘presuntamente’ espía, ha entregado una relación de con quien se ven y quiénes son sus cercanos. El objetivo: blindarse ante una posible cacería de brujas que dicen vendrá después de que Barbosa se haga de la gubernatura.  Convirtiéndose así en una quinta columna dentro del Ayuntamiento.

De confirmarse las sospechas, Liza Aceves,  estaría rompiendo con la Presidenta, con su equipo y con el proyecto político que hace 11 meses se trazaron.

 

 Dentro de la administración municipal hay molestia con Liza Elena  porque sienten que no ha estado trabajando en equipo, que juega por la libre y de acuerdo a su proyecto personal.

 

La decisión de sabotear a Claudia Rivera y al gabinete ha provocado tensiones contenidas, la pregunta es ¿Por cuánto tiempo?

Las voces hacia ella en el palacio de Charlie Hall van de: Traidora, vengativa y revanchista, son los calificativos que indirectamente le han colgado.

Para Claudia Rivera, la extrañeza debe ser superior. Hay cosas que no le consulta y que ponen en riesgo la gobernabilidad del municipio.

A la presidenta que le encanta el futbol debe saber que la empieza a invadir el síndrome de Mejia Barón, aquel técnico que se guardó los cambios en el  mundial de 1994.

 

Empieza la cuenta regresiva: tic tac, tic tac, tic tac…

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