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 Escribe: Octavio Corvera Álvarez

 

El Presidente Peña Nieto insiste en repetirnos que durante su administración, se llevaron a cabo grandes “Reformas” que sacaron a México de su retraso, reformas entre comillas porque todo siguió igual en el fondo; ninguna de estas ha demostrado ser la receta que se necesitaba. Los motivos pueden ser diversos, el más claro es aquel que nos enseña que por un  lado de legisla para cambiar las cosas pero por el otro se hace todo posible para que las cosas sigan iguales. Este es el caso de la Reforma Política que ha desatado una guerra entre el partido del presidente y el PAN, centrada en la denominación del Fiscal General de República; o como el PAN le ha llamado, un “Fiscal carnal”.

La reforma Política fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 10 de febrero de 2014, en ella, diversos artículos constitucionales se modificaron. Destaca el artículo 102 que define la reorganización del Ministerio Público y detalla que éste se organizará en una Fiscalía General de la República como un órgano público autónomo dotado de personalidad jurídica y de patrimonio propios, dicho de otra manera, ya no será el Presidente quien nombre al Procurador General sino que electo dentro de una terna de 10 candidatos que posteriormente ratificará el Senado.

La intención de modificar de Procuraduría a Fiscalía es buena siempre y cuando se apegue a lo que en espíritu se busca, garantizar la autonomía del titular de la dependencia, o lo que es igual, que el Procurador no sea cuate del Presidente de la Nación. Es aquí donde se centra la batalla entre PRI y PAN, ¿la razón? Simple: en la Constitución se estableció que quien se encontrara en el cargo de Procurador al momento de la transición de PGR a FGR, pasaría automáticamente a ser Fiscal. Pero esta designación fast track del priista Raúl Cervantes como Fiscal General puso en problemas este principio debido a la militancia priista del procurador, contraviniendo todo lo que se espera con la Reforma, total autonomía de la Fiscalía; de ahí que en el PAN, PRD y otras organizaciones civiles, hayan iniciado una serie de consensos para evitar esto se haga realidad.

Y es que esta no es una necedad del PAN o solo es llevarle la contra al presidente, de verdad existe una razón importante: el próximo Fiscal General continuará con las investigaciones de los desvíos de Duarte, Borge, Yarrington y otros funcionarios de primer nivel que son investigados por autoridades internacionales y afirmo continuará porque este fiscal durará en su cargo 9 años y porque como van las cosas, es muy probable que las investigaciones sobre varios ex gobernadores se sigan retrasando; esto sin mencionar la responsabilidad del titular de la SCT culpable de no haber atendido la denuncias previas del socavón del paso exprés en Cuernavaca o los actos de corrupción denunciados por ODEBRECHT señalando al ex titular de PEMX, Emilio Lozoya.

Como observamos, el partido del Presidente Peña y sus aliados legisladores tienen un interés primordial en que sea un amigo un cuate o un “carnal” quien se quede a cargo de todas estas investigaciones. Entonces para qué hacer una Reforma de esta magnitud si al final se desea todo continúe igual.

Lo dicho, rumbo al 5to. Informe de gobierno, el sexenio del Presidente Peña fue un sexenio repleto de “reformas”.

 

No a un #FiscalCarnal.

 

Mi cuenta en tuiter: @TavoCorvera